Mi diario eres tú IV
22 de diciembre de 2015 Vengo corriendo a verte. No puede ser. Ya está. Se acabó. Te doy un beso en la cabeza, estás helado. Siempre que oigo la palabra helado me viene a la cabeza uno de tus miles de libros favoritos, El corazón helado , de Almudena Grandes. Tu cuerpo sigue en la cama, inmóvil , pálido y esquelético; pero sé que eso no eres tú. Tú eres mucho más, eres todo lo que me has enseñado, todo lo que me has dado, todos los momentos buenos y malos, todos los consejos, todos los “ ¿ te puedo molestar?”y todos los mimos. Eso eres tú. Y siempre tendré una parte tuya en mi, lo sé. Me has hecho crecer y ser quien soy, y e stoy segura que verme feliz te hace aún más feliz. Te quiero muchísimo, papá.